Comience a Ahorrar para la Educación de su Bebé— ¡Ahora!
Muchos padres primerizos no se dan cuenta de los gastos asociados a la crianza de los niños y a la preparación para el futuro. Además de pañales, asientos de protección para autos y coches, hay gastos de guardería infantil, escuela privada y matrícula universitaria—y pueden hacer una mella profunda en el presupuesto familiar.
Si no nació con el apellido “Rockefeller,” no se preocupe. Lo más importante es entender cuánto puede invertir y ahorrar y cuán pronto puede comenzar a hacerlo. Mientras más pronto comience, menos dinero tendrá para ahorrar casa mes, y ganará más intereses.
Cerca de un 73 por ciento de los padres están ahorrando hoy día para la educación universitaria de sus hijos, pero el problema es la cantidad y el vehículo de inversión utilizado. Las cuentas de ahorros son seguras, una forma garantizada de ahorrar dinero, pero ganan menos que la tasa de inflación y las ganancias están sujetas a contribuciones anualmente, basado en el ingreso de los padres. Y debido a su acceso fácil, tienden a ser una tentación para la persona que está ahorrando.
Los CD’s son Seguros, pero la Tasa de Rendimiento es Baja
Los certificados de depósito, otro vehículo para ahorrar a corto plazo, podrían producir ganancias adecuadas mediante intereses, pero aún se consideran demasiado conservadores para aquellos padres que tengan metas a largo plazo. Los CD’s generalmente ofrecen una tasa de interés garantizada por un período de tiempo específico, entre uno a cinco años. La institución que los emite—banco, cooperativa de crédito o ahorros y préstamos—permiten que usted escoja el período de tiempo que su dinero permanecerá depositado. Típicamente, entre más largo sea el término, mayor será el rendimiento. Tenga cuidado con las multas impuestas por retirar los fondos prematuramente. A veces las multas pueden ser mayores que la cantidad de interés devengado, y usted podría perder una parte de su inversión inicial.
Aunque una cuenta de ahorros podría funcionar bien para atender las necesidades de guardería infantil o escuela privada, los programas más rentables pueden demostrar ser invalorables para planes a largo plago, como la universidad. Una opción a largo plazo es un fondo fiduciario, el cual provee dinero para un niño cuando ese niño alcance la adultez. Los fiduciarios generalmente se abren a nombre del menor, por los padres o parientes, y reducen el patrimonio del que lo otorga.
Similar a un testamento, un fiduciario es un documento legal que contiene propiedad o activos que recibirá el beneficiario en un momento designado en el futuro. El dinero puede entregarse en una suma global o en intervalos. Los fondos fiduciarios pueden ser establecidos en bancos, cooperativas de crédito y en instituciones de ahorros y préstamos, y algunos fondos mutuos también ofrecen fondos fiduciarios. Cada emisor de un fondo fiduciario determina la cantidad requerida para abrir una cuenta, así como la tasa de interés y las restricciones en cuanto al retiro de los fondos.
Cualquier interés, ganancia de capital o dividendo devengado de un fondo fiduciario está sujeto a impuestos bajo la tasa del niño. Cuando usted establece un fondo fiduciario, le está enseñando al niño a invertir dinero y verlo crecer. Es una gran herramienta educativa para el niño, pero no una inversión fabulosa debido al bajo potencial de ganancias. Algunos estados requieren que usted presente un documento fiduciario, así que consulte con un abogado especializado en planificación patrimonial antes de establecer un fondo fiduciario.
Ahorrando Con el Estado
Para asegurar que su hijo utilice el dinero invertido en su educación muchos padres están aprovechando los programas de matrícula estatal calificada, las que le permiten comenzar a ahorrar dinero a plazos para la educación universitaria de su hijo.
Patrocinado y administrado por los gobiernos estatales, los programas también le permiten a los padres diferir contribuciones de los ingresos de sus inversiones hasta que sus hijos entren a la universidad. Algunas desventajas de esta opción incluyen no tener control sobre cómo se invierte el dinero y no poder moverlo a una inversión distinta si no está satisfecho con los resultados. Como con cualquier plan de inversión o ahorros, compare.
Si usted está en condiciones de comenzar a ahorrar dinero temprana y consistentemente, considere los programas de inversión a largo plazo tales como cuentas de retiro individual para la educación (IRA’s de Educación), fondos mutuos, o acciones y bonos.
Las cuentas IRA’s de Educación pueden ser establecidas con aportaciones post contribuciones de hasta $500 anualmente por cada niño menor de 18 años. Usted puede establecer una cuenta IRA de Educación en cualquier banco, cooperativa de crédito o institución de ahorros y préstamos. Las distribuciones deben ser utilizadas para matrícula, tarifas, pensión completa, libros, útiles y equipos en instituciones post secundaria. El interés devengado en la cuenta IRA de Educación depende de la tasa ofrecida por la institución financiera, y no es tributable si es utilizado para costos de educación. Compare las tasas cuidadosamente antes de invertir en una cuenta IRA.
Una desventaja de la cuenta IRA de Educación es que la contribución anual máxima es de $500. De acuerdo al College Board, las matrículas están aumentando al doble de la tasa de inflación, así que una contribución de $500 anuales no producirá una inversión considerable.
Acciones riesgosas, pero mejor rendimiento
Las acciones y los bonos son inversiones a largo plazo para el inversionista agresivo. Cuando usted compra acciones, adquiere porciones de los activos de una compañía. Si la compañía se desempeña bien, usted podría recibir dividendos periódicamente, y luego podrá vender las acciones y obtener una ganancia. Si a la compañía no le va bien y los precios de las acciones bajan, usted podría perder parte o todo el dinero invertido.
Los bonos son considerados una inversión más segura que las acciones porque a los bonistas se les paga antes que a los accionistas si una compañía se declara en bancarrota. La probabilidad de que una compañía deje de cumplir con sus bonos está clasificada por agencias tales como Standard & Poors, y usted puede encontrar esas clasificaciones en su biblioteca local.
Un bono le promete a usted que la institución emisora—una corporación, gobierno estatal o federal—le reembolsará a usted en una fecha específica a una tasa de interés fija. Los términos fluctúan de unos cuantos meses a 30 años y las tasas varían. El valor de un bono está sujeto a las fluctuaciones de la tasa de interés. Si la tasa de interés aumenta después de que usted haya comprado el bono, tendría que venderlo por una cantidad menor a su valor nominal. No hay multas por vender un bono antes de la fecha del término.
Los padres están invirtiendo en bonos y acciones a largo plazo para sus hijos, porque las acciones están promediando de 8 a 10 por ciento sobre un período a largo plazo. Los fondos mutuos son una inversión muy popular y son administrados profesionalmente. Un administrador de fondo invierte su dinero en una combinación de acciones y bonos y cuentas de mercado de dinero, y decide cuál es el mejor momento para comprar y vender. Debido a que usted está invirtiendo con un grupo grande de inversionistas, se diluye el riesgo de perder dinero.
Hay diversos tipos de fondos mutuos con niveles de riesgo que varían. La mayoría de los fondos mutuos cobra tarifas y usted tiene que tributar en las ganancias. Siga invirtiendo.
En resumidas cuentas, cuando de ahorrar se trata hay que comenzar temprano, invertir consistentemente y tratar de guardar suficiente dinero para la universidad y más allá. Hay varias opciones de inversiones y el mejor método de ahorrar para el futuro de su hijo depende de cuánto tiempo tenga para ahorrar y cuánto riesgo esté dispuesto a correr. Busque inversiones que sobrepasen el costo de vida, pero esté consciente de que no todas las inversiones generarán dinero. Entre mayor sea la tasa de rendimiento esperado, mayor será el riesgo, y el éxito pasado no es una garantía de un desempeño futuro.