Liquidación de Deuda
Lo que usted no sabe le puede perjudicar (¡también a su billetera!)
Tal vez usted haya visto los rótulos a los costados de las carreteras, o ha recibido llamadas o correspondencia por correo que prometen: “Liquide su deuda de tarjeta de crédito” o “¡Elimine su deuda ahora!” Las ofertas son tentadoras—¿pero serán legítimas? Desafortunadamente, en algunos casos, la respuesta es no. No solamente podrían estas ofertas ser deshonestas, algunas simplemente son estafas tratando de aprovecharse de personas desesperadas.
¿Qué es la liquidación de deuda? A veces conocida como “arbitraje de deuda” o “negociación de deuda”, la liquidación de deuda es un acuerdo entre un acreedor y un consumidor, en el cual el balance total adeudado se reduce y/o se retiran las tarifas, y la cantidad reducida de la deuda se liquida con un solo pago en lugar de mensualidades. El término liquidación proviene de la idea de que el acreedor está dispuesto a “liquidar” su cuenta, y generalmente también incluye el cierre de la cuenta.
¿Se considera siempre la liquidación de deuda una opción legítima y viable? Sí, pero solamente bajo ciertas condiciones, y puede causar efectos potencialmente negativos en la situación monetaria general y en la clasificación crediticia (vea los riesgos y dificultades potenciales que siguen.) La política de liquidación de una cuenta de cada acreedor varía, y el acreedor siempre tiene el derecho de dictar sus propios términos. Los factores determinantes podrían incluir la cantidad total adeudada, el período de tiempo que una cuenta ha estado activa, el período de tiempo que la cuenta ha estado sin pagar, además de otros criterios.
No existe un santo remedio
Un hecho poco conocido, pero muy importante es éste: No hay nada que un mediador de deudas pueda hacer para ayudarle que usted mismo no pueda hacer. Aunque ellos puedan alegar conocer secretos legales, o tener relaciones especiales o concesiones con los acreedores, no los tienen. No hay trucos mágicos, atajos ni otros métodos que ellos puedan proveer legalmente.
Aún así reciben bastantes clientes. Y cuando las agencias de liquidación de deudas se comunican y gestionan con los acreedores en nombre de los consumidores, esencialmente convirtiéndose en “intermediarios”, es cuando la gente está en riesgo. El problema se ha vuelto tan frecuente que funcionarios estatales han comenzado a intervenir para proteger a los consumidores. El Procurador General Estatal de Washington, Rob McKenna demandó recientemente a varios proveedores de liquidación de deudas; y el Procurador General de Nueva York, Andrew Cuomo, lanzó una investigación a nivel nacional dirigida a la industria de liquidación de deudas, citando a 14 compañías y a un bufete de abogados, mencionando reclamos engañosos y mal servicio. Investigaciones similares se han abierto en Illinois, Florida, Texas, Vermont, Missouri, West Virginia y North Carolina.
Riesgos y dificultades asociadas a la liquidación de deudas
1. Tarifas
Muchos proveedores de liquidación de deudas cobran tarifas muy altas por adelantado, a veces $500-$3,000, o más. Pero esas tarifas no son aplicadas a su deuda—van directamente a los bolsillos de las agencias.
2. Reducción del puntaje de crédito
Aunque no es tan devastador como una bancarrota, una liquidación de deudas tendrá un impacto negativo en su puntaje de crédito, aún si trabaja directamente con sus acreedores, ya que el acuerdo podría ser reportado por el acreedor a cada una de las principales agencias de informe crediticio. Esto, a su vez, afectará sus términos de préstamos futuros, disponibilidad de crédito, oportunidades de empleo y más.
3. Retención de fondos
He aquí un escenario de liquidación de deuda que algunos consumidores reportan haber experimentado: Un proveedor requiere que usted le entregue una elevada suma de dinero, destinada a pagar una deuda, la cual ellos retienen en una cuenta de custodia o “escrow” durante meses o hasta años, diciéndole a usted que necesitan tiempo para “negociar” con sus acreedores; mientras que logran muy poco o ningún progreso con su caso—ellos simplemente retienen el efectivo, el cual usted podría estar utilizando para cosas mejores. Peor aún, ellos podrían rehusarse a devolverle el dinero si usted firmó cualquier documento dándoles ese derecho (aunque no se haya dado cuenta de que lo hizo).
4. Implicaciones contributivas
Si un acreedor acuerda liquidar su deuda a cambio de un pago reducido, usted aún podría tener la responsabilidad de pagar impuestos sobre la deuda reducida. Básicamente, si la liquidación resulta en una reducción de deuda de $600 o más, al acreedor está obligado a notificarlo al IRS (Servicio de Rentas Internas). Por ejemplo, si usted le debe $10,000 a un acreedor y éste llega a un acuerdo con usted de liquidar mediante un sólo pago de $7,500, la cantidad reducida, $2,500 podría ser incluida como parte de su ingreso tributable.
En resumidas cuentas: Si suena demasiado bueno para ser cierto, probablemente lo es. Sea listo: No se convierta en víctima de reclamos engañosos ni pague dinero por algo que podría hacer usted mismo. Y nunca firme nada que no entienda completamente. ¡Es su dinero—y su responsabilidad!
¿En busca de alivio para sus deudas? He aquí dónde comenzar.
Hemos incluido algunas estrategias de alivio para las deudas que puede comenzar por su cuenta—y no le cuestan un centavo—tales como:
Autoayuda
Dependiendo de su situación, usted podría tener alguna influencia que puede usar para negociar su propio plan de alivio de deuda. Llame a sus acreedores directamente y pregúnteles si le reducirían su tasa de interés y/o no le exigirían tarifas moratorias o por pasarse del límite a fin de reducir sus balances. Los acreedores se están tornando más y más receptivos a trabajar con los clientes. Hubert H. Rivera, vicepresidente de Consumer Outreach de InCharge Education Foundation, una organización sin fines de lucro que provee educación financiera y asesoramiento de crédito a nivel nacional, coincide en que “los acreedores entienden que muchos de nosotros hemos atravesado por períodos económicos muy duros y están dispuestos a extender una mano amiga—y muchas veces, esa ayuda está al alcance de una llamada telefónica.”
Asesoría de crédito
Un proveedor respetable de asesoramiento de crédito puede ayudarle a encontrar una solución que se ajuste a su situación financiera personal. Estas agencias sin fines de lucro ofrecen sesiones gratuitas de asesoramiento para los consumidores, las cuales incluyen evaluación de presupuesto a través del internet, vía telefónica o personal. Ellos evalúan su cuadro financiero completo para hacer las recomendaciones adecuadas, y guiarle hacia una solución específica para usted. Dependiendo de su situación, ellos podrían ayudarle a negociar con sus acreedores para reducir sus tasas de interés y tarifas, y para elaborar un plan de pago que se ajuste a su bolsillo.
El asesoramiento de crédito es una opción viable para miles de consumidores esto puede ayudarles a evitar quiebras, retención de sueldo y fallos judiciales. De hecho, los principales acreedores se han unido recientemente para comenzar a ofrecer planes por penuria que permiten a los consumidores pagar porcentajes más asequibles del total de sus balances, lo que también incluye reducción de las tasas de interés para poder saldar las deudas en un lapso de 3-5 años.
Opciones alternativas, tales como recomendaciones a organizaciones de servicios sociales, o asesoría legal. Comience su búsqueda en la guía telefónica o en internet, e identifique aquellas agencias que están acreditadas por la Association of Independent Consumer Credit Counseling Agencies (AICCCA– www.aiccca.org), y la National Foundation for Credit Counseling (NFCC–www.nfcc.org).